La capital, Charlotte Amalie se encuentra de hecho en Saint-Thomas. Esta ciudad conserva una muy buena reputación turística. Punto de encuentro de quienes disfrutan de los veleros y de las inmersiones, las bahías, arrecifes y playas no decepcionarán a ninguno. La isla posee entre otros atributos, el monte « Crown Mount » (de 474metros), la cima más alta de las islas vírgenes. A estas alturas podrá disfrutar de espléndidas vistas panóramicas. Sus vacaciones resultarán aún más satisfactorias gracias al clima tropical del país, que se vuelve templado por el fresco soplo de los vientos alisios. La temperatura media anual es de todas maneras de 26,7ºC.
Bien halagada, la isla de Saint-Thomas, es el refugio de numerosos artistas que usted cruzará en alguna discoteca por las noches. Si extraña la vida urbana en estos días dedicados a los paseos y deportes naúticos, conozca el ritmo agitado de la capital. El shopping reina, ya que las autoridades americanas tuvieron la amabilidad de doblar la cantidad de productos sin impuestos, en comparación al número que normalmente se permite (por supuesto que en las islas americanas). De todas maneras, Charlotte Amalie sigue siendo una delicia para los ojos gracias a su vegetación, sus toldos de tejas rojas, sus caminos escarpados y sus almacenes construidos hace tiempo por los colonos daneses. No deje la isla sin haber degustado antes la especialidad local : el ron.
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